Así como estos lugares fueron desapareciendo, yo por mi parte fui adquiriendo conceptos (pura mierda) que me dejan, no comprender, sino justificar (no es lo mismo) su desaparición.
Quizás se trate de una oda, una alabanza a un recuerdo mágico, intachable; un recuerdo que ningún concepto, por más socio o económico que sea, podrá tocar.
Era increíble entrar al almacén del barrio (todavía hay almacenes, no?) y ver decenas de cajas de lata llenas de magia.

Lata de Galletitas
Se vendían sueltas, como el pan!
No me olvido el día que manijee y no se como terminé con una bolsa de ½Kg (MEDIO KILO!!) de merengadas; me veo tirabuzoneando las dos tapas, asombrado (uuuuoooooooooooo!), el relleno que se estira-retuerce… y las Surtidas! les digo que no había nada más divertido que los anillitos, buscarlos… uno se asomaba, nadaba! entre galletitas buscando gloria.
Recuerdos,
imágenes,
meriendas con mi hermana y mi primo en lo de mi abuela
y las variedades en la mesa.
Un día, seguramente después de vernos encontrando anillitos, ellos, “los grandes” nos trajeron una bolsa llena de anillitos (Pffff!) la devoramos con alegría, pero fue la única vez que lo hicieron… no sé porque habrá sido, tal vez no estaba ese “mirá lo que encontré!” o habría menos sonrisas en el aire… o quizás vieron como las galletitas rápidamente quedaban en segundo plano, invadidas por las burbujas que hacíamos en el nesquik…
También estaban esas con un cosito rojo arriba que se te quedaba pegado a los dientes, un día me comí 5 juntas, había unas iguales pero todas de chocolate, pero esas eran las que “quedaban”, las que no comíamos.
Y las boca de dama? Mi prima tenia un novio, yo era chico y lo veía como su esposo, duró unos años, pero el único recuerdo que tengo es que con su perro felipe comían las boca de dama, me parecía tan raro.
Cada galletita tiene una historia.Momentos… Meriendas.

10:27 am on Septiembre 16th, 2008
[...] voy a merendar con la sensación de viaje mientras termino de leer las últimas 6 páginas de la revista Nah! [...]
7:45 pm on Septiembre 17th, 2008
después me quedé pensando, no se si fue en un post o una conversación, y casi seguro que no lo soñé, je, pero tengo la idea de estar hablando sobre la decepción de la bolsa de anillitos al ya no tener que buscarlos, no se, algo así.
2:48 pm on Septiembre 18th, 2008
Jaja buena onda; esto no quiere decir que Freud tenga razón con toda esa locura del inconciente y blangalablanga.
La palabra decepción en una oda no me iba, pero tenía un dejo a…
como si tomase, leche en el vaso rojo de coca-cola, ese de plástico; al punto que no me olvido el día que tomé nesquik con hielos en uno de esos vasos “me parecia tan raro”
Besos